La logística inversa en e-commerce se refiere a la gestión de devoluciones de productos por parte de los clientes. Externalizar...Read More


El reto de la velocidad en la cadena de suministro moderna
Tradicionalmente, la gestión de un almacén seguía un esquema rígido y lineal: recepción de la mercancía, control de calidad, ubicación en estanterías, almacenamiento durante semanas o meses, posterior recogida de pedidos (picking), embalaje y, finalmente, expedición. Este modelo, aunque seguro para mantener un colchón de inventario, adolece de una gran lentitud y genera costes fijos elevados en concepto de mantenimiento de existencias (holding costs).
El almacenamiento prolongado inmoviliza capital y añade un riesgo constante de obsolescencia, roturas y pérdida de valor del producto. Además, cada vez que una carretilla manipula un palé para guardarlo y volverlo a bajar, se incrementan los tiempos de mano de obra y la posibilidad de dañar la carga. El desafío de la logística moderna consiste en eliminar los pasos intermedios que no aportan valor real al cliente final, sustituyendo las estanterías estáticas por viales de tránsito rápido donde la velocidad de rotación sea la prioridad absoluta.




