La logística inversa en e-commerce se refiere a la gestión de devoluciones de productos por parte de los clientes. Externalizar...Read More


Los principales enemigos del jardín comunitario durante los meses de calor
El verano trae consigo una serie de factores climáticos que amenazan directamente la supervivencia de las plantas si no se cuenta con una planificación adecuada. El principal enemigo es el estrés hídrico y térmico, provocado por la combinación de temperaturas extremas y una baja humedad relativa en el aire. Bajo estas condiciones, las plantas entran en un estado de supervivencia latente, ralentizando su crecimiento para conservar la energía y evitar la pérdida de agua a través de sus hojas.
A este escenario hay que sumar la radiación ultravioleta directa, que puede llegar a quemar los tejidos vegetales expuestos, y la compactación del suelo. Al haber más horas de luz y mejor tiempo, el tránsito de personas por el césped y las zonas comunes se multiplica de forma notable. Este pisoteo constante compacta la tierra de los parterres y praderas, impidiendo que el oxígeno y el agua penetren correctamente hasta las raíces. Si el suelo no está bien aireado, el agua se acumula en la superficie y se evapora antes de ser útil, acelerando la degradación del entorno.





