Teclados PIN y tarjetas de proximidad (RFID/NFC)
Son la puerta de entrada al control de accesos por su equilibrio entre coste y prestaciones. El teclado PIN es económico pero vulnerable si el código se comparte; las tarjetas y llaveros de proximidad añaden identificación individual y son fáciles de revocar. Su punto débil: la tarjeta se puede prestar o perder.
Biometría: huella y reconocimiento facial
La biometría verifica a la persona, no un objeto que lleva encima. La huella dactilar y el reconocimiento facial eliminan el préstamo de credenciales y son idóneos para zonas de alta seguridad. Eso sí: al tratar datos biométricos de empleados, la AEPD exige superar un juicio de proporcionalidad y aplicar garantías reforzadas, algo que conviene valorar con un instalador experto.
Lectores de matrículas y accesos vehiculares
Para parkings corporativos, naves y recintos industriales, las cámaras de lectura de matrículas (LPR) automatizan la entrada de vehículos autorizados sin tarjetas ni mandos. Ya vimos su papel operativo en nuestra guía sobre control de accesos en parques logísticos, donde la fluidez de camiones es tan crítica como la seguridad.
Control de accesos en la nube y credenciales móviles
La última generación traslada la gestión al cloud: el administrador modifica permisos desde cualquier lugar y el empleado abre la puerta con su móvil mediante NFC o Bluetooth. Es la opción más flexible para empresas con varias sedes o alta rotación de visitas, y elimina el coste recurrente de tarjetas físicas.
Teclados PIN y tarjetas de proximidad (RFID/NFC)
Son la puerta de entrada al control de accesos por su equilibrio entre coste y prestaciones. El teclado PIN es económico pero vulnerable si el código se comparte; las tarjetas y llaveros de proximidad añaden identificación individual y son fáciles de revocar. Su punto débil: la tarjeta se puede prestar o perder.
Biometría: huella y reconocimiento facial
La biometría verifica a la persona, no un objeto que lleva encima. La huella dactilar y el reconocimiento facial eliminan el préstamo de credenciales y son idóneos para zonas de alta seguridad. Eso sí: al tratar datos biométricos de empleados, la AEPD exige superar un juicio de proporcionalidad y aplicar garantías reforzadas, algo que conviene valorar con un instalador experto.
Lectores de matrículas y accesos vehiculares
Para parkings corporativos, naves y recintos industriales, las cámaras de lectura de matrículas (LPR) automatizan la entrada de vehículos autorizados sin tarjetas ni mandos. Ya vimos su papel operativo en nuestra guía sobre control de accesos en parques logísticos, donde la fluidez de camiones es tan crítica como la seguridad.
Control de accesos en la nube y credenciales móviles
La última generación traslada la gestión al cloud: el administrador modifica permisos desde cualquier lugar y el empleado abre la puerta con su móvil mediante NFC o Bluetooth. Es la opción más flexible para empresas con varias sedes o alta rotación de visitas, y elimina el coste recurrente de tarjetas físicas.